Publicado: 18 de Febrero de 2015

Es habitual confundir los términos corsé y faja como si se ambos conceptos fueran sinónimos. Por el contrario un corsé consta de una estructura rígida que lo diferencica de las fajas, hechas únicamente de tela.

Un corsé ortopédico se utiliza para resolver problemas de salud que afectan a las personas como resultado de problemas congénitos o malas posturas que puede provocar molestias. Estos problemas pueden dañar las articulaciones llegando incluso a afectar a los órganos internos como el corazón o los pulmones. Tras algunas cirugías también se puede utilizar un corsé ortopédico como parte de los cuidados post operatorios.

En la actualidad existen multitud de tipos de corsés que están diseñados para usos específicos. Los corsé  ortopédicos se diferencian entre sí por su finalidad y por el material del que están compuestos. El tipo de corsé se elige según las necesidades de cada persona, por lo tanto, es conveniente consultar a tu médico o a un especialista antes de adquirir uno de estos modelos de corsé ortopédico.

Es importante tener en cuenta que muchos seguros de salud y la propia seguridad social suelen cubrir el gasto de los corsés ortopédico, por lo tanto, es conveniente informarse de ello antes de hacerse uno mismo cargo de los gastos.

Es aconsejable consultar a un especialista en caso de molestias o dolores y siempre antes de comenzar con un tratamiento basado en el uso de corsés o fajas ortopédicas ya que realizar tratamientos por cuenta propia, sin consultar a un especialista, puede traer graves complicaciones. Si tienes cualquier duda en relación a este tema te sugerimos que lo consultes con un especialista o con tu médico de cabecera.