Publicado: 22 de Marzo de 2016

VICENTE MARTÍN PAREDERO , VICEPRESIDENTE DEL CAPÍTULO ESPAÑOL DE FLEBOLOGÍA

Mantener un peso adecuado, evitar periodos prolongados de pie o sentados, usar calzado ancho y confortable, la práctica de ejercicio físico, alejarse de las fuentes de calor cercanas y levantar los pies por encima del plano del corazón (entre 15 y 30 cm) son algunas de las recomendaciones de prevención primaria en torno a la insuficiencia venosa. A esta carta de recomendaciones hay que añadir, sin duda alguna, las medias de compresión elástica, cuyo uso debiera estar incluido como parte obligatoria del uniforme laboral en determinadas profesiones de riesgo

Las medias de compresión elástica tienen como objetivo ejercer una compresión externa que es más fuerte a nivel de tobillo y que va decreciendo a medida que se asciende hasta el muslo. Esta diferencia de presión favorece el retorno venoso de sangre al corazón, por lo que permite prevenir la aparición de varices y edemas y disminuye el riesgo de trombosis venosa.

Profesiones como las de panadero o trabajadores de la fundición -que trabajan con fuentes de calor muy intensas y cercanas-, cirugía y enfermería, peluquería, recepcionistas y trabajos asociados a la hostelería, como camareros, requieren una medidas de prevención primaria que, sin duda alguna, minimizarán los riesgos de que aparezcan problemas venosos. Y éstos son solo unos pocos ejemplos de los muchos profesionales que acusan problemas venosos relacionados con el desempeño de su trabajo.

Por ello, es esencial que los departamentos de prevención de riesgos laborales, encargados de valorar estas cuestiones, tomen conciencia de la importancia y los beneficios de las medias de compresión elástica. Es preciso considerar que la mayor parte de las personas que refieren molestias en las piernas en el desempeño de su jornada laboral mejoran con el uso de una media elástica de compresión hasta la rodilla. Asimismo, es aconsejable que los chequeos periódicos a los que son sometidos los trabajadores valoren esta cuestión.

Estas prendas terapéuticas constituyen una medida esencial de prevención primaria. El dolor de piernas tras una jornada laboral es una de las cuestiones más consultadas en nuestra especialidad. El primer paso que ha de darse, desde el punto de vista clínico, es el de descartar la existencia de cualquier patología grave que lleve asociado este síntoma. Una vez eliminada la sospecha, las medidas preventivas son el remedio más eficaz para corregir estas molestias.

Profesiones como las de panadero o trabajadores de la fundición requieren unas medidas de prevención primaria

Lo mejor para la salud del trabajador, y la opción con una mejor ratio entre coste y efectividad, es adelantarse desde el punto de vista de la prevención. El secreto de una buena medicina preventiva radica en evitar que las patologías alcancen sus fases más avanzadas. En lo relativo a la insuficiencia venosa hay que evitar la aparición de varices, lesiones cutáneas y, en el peor de los casos, trombosis venosas y la posibilidad potencial de embolias. Las medias elásticas de compresión suave son una media eficaz y económica que reduce el riesgo laboral en un porcentaje alto.

No obstante, apenas un 35 por ciento de la población que presenta este problema recurre al uso de las medias elásticas de compresión. Aunque se carece de datos científicos que establezcan el porcentaje de uso en el ámbito laboral, se puede considerar que las medias de compresión elástica están infrautilizadas en España.

También en los viajes

También es importante señalar la utilidad de las medias de compresión elástica como medida preventiva en aquellos trabajadores que realizan largos viajes sentados, ya que ayudan a prevenir lo que se conoce como “síndrome del viajero de la clase turista”. Los beneficios de este tipo de prendas son también muy útiles para aquellas personas que realizan viajes largos (de trabajo o placer) o frecuentes viajes cortos de manera prácticamente seguida y con una marcada inmovilidad.

Salud y productividad

El desgaste de la calidad de vida del trabajador -con la consiguiente merma en la calidad de su rendimiento- y el coste medido en horas laborales perdidas  -bajas, disminución en la producción, etc.- obligan a considerar, de manera firme, la presencia de esta prenda en el uniforme laboral, con el mismo rigor que el casco o las gafas de protección.

Mantener un peso saludable, la práctica regular de ejercicio físico y evitar, en lo posible,  estar de pie o sentado durante periodos prolongados de tiempo, así como el uso de prendas restrictivas, como las fajas muy ajustadas o los cinturones excesivamente apretados, son medidas que también están consideradas como prevención primaria en estos tipos de patología.

Tipos de medias

Las medias de soporte suelen estar fabricadas en lycra y las medias terapéuticas están hechas de una mezcla de elastán y poliamida. Existen medias de compresión elástica  para casi todas las partes del cuerpo (extremidades inferiores y superiores, etc.) y según la presión que ejercen, se clasifican en clases I, II y III:

  • Clase I: 18-21 mmHg. Empleadas para telangectasias, varices pequeñas no sintomáticas y prevención primaria.
  • Clase II: 25-32 mmHg. Usadas en varices importantes, insuficiencia venosa crónica sintomática y prevención de recurrencia de úlceras.
  • Clase III: 36-46 mmHg. Adecuadas para su uso en síndrome postflebítico, linfedema, úlceras o insuficiencia venosa crónica avanzada muy sintomática.